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Por José Cheo Cruz

 

A raíz de las últimas declaraciones emitidas por el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá, se hace patente lo que hemos venido diciendo acerca del gran malestar interno y reclamos de cambio que hay dentro de las filas del PPD.

 

Acevedo Vilá ha dicho que hace falta pegarle la máquina de presión, para sacar la mugre vieja que hay dentro del PPD. Estas declaraciones ponen de manifiesto que en el PPD, lo que hay es una diversidad de grupos que abogan por mantenerse en posiciones de poder para preservar solo sus intereses particulares y no los del partido.

 

A partir de su formación y desde tiempos inmemorables en el PPD, siempre han habido grupos sectarios que nunca convergen, por responder a íntereses distintos e incompatibles. Allí se vive en una constante discordia y una lucha intestinal, dónde las puñaladas traperas hay que saber esquivarlas para no ser víctimas de los agresores. Resulta penoso decirlo, pero en el PPD se han refugiado toda una pléyade de buscones y de gente vividora que han convertido esa otrora institución en propiedad de los impios y fariseos del templo. Se equivoca el amigo Acevedo Vila, si cree que con una simple máquina de presión puede limpiar de allí el sucio difícil. A ese partido hay que limpiarlo primero con un “sandblasting” muy profundo para dejarlo inmaculado y luego poder limpiarlo para sacar de allí las malas vibras acumuladas de muchos años.

 

El PPD, requiere grandes cambios filosóficos y de liderato con personas, que en realidad vengan a servir al pueblo y NO para  servirse. Mientras esto no suceda el “Alma del PPD” estará divagando eternamente como un ánima en pena con ese lastre de inmundicias y de escorias que lo han corrompido hasta el tuétano. #verguenzacontradinero.